Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Las obras de todas las mentes realmente capacitadas se distinguen de las demás por el carácter de decisión y determinación, además de la nitidez y claridad que de ahà surgen, ya que tales mentes siempre supieron definida y claramente lo que querÃan expresar —ya fuera en prosa, en verso o en tonos—. Esa decisión y claridad les falta a los demás, y en eso se los puede conocer enseguida.
El distintivo caracterÃstico de los espÃritus de primer rango es la inmediatez de todos sus juicios. Todo lo que dicen es el resultado de su propio pensamiento y siempre se proclama como tal ya en la propia exposición. Al igual que los monarcas, ellos poseen una inmediatez imperial en el reino de los espÃritus: los demás están todos mediatizados, lo cual se puede apreciar ya en su estilo, que no tiene un cuño propio.
Todo el que piensa de verdad por sà mismo se asemeja en esa medida a un monarca: es inmediato y no reconoce a nadie por encima. Sus juicios, como las resoluciones de los monarcas, nacen de su propia plenitud de poderes y proceden inmediatamente de él mismo. Pues, asà como el monarca no admite órdenes, tampoco él acepta autoridades sino que únicamente da por válido lo que él mismo ha confirmado. — En cambio, el vulgo de las inteligencias, inmerso en toda clase de opiniones predominantes, autoridades y prejuicios, se parece al pueblo, que obedece calladamente las leyes y mandatos.
