Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II En casi todas las épocas, tanto en el arte como en la literatura, está de moda y se admira alguna falsa concepción, forma o estilo. Las mentes vulgares se esfuerzan afanosamente por apropiarse de ellos y ponerlos en práctica. El hombre razonable los conoce y los rechaza: se queda fuera de la moda. Pero después de algunos años también el público descubre y conoce el desatino como lo que es, se rÃe de él, y el admirado maquillaje de todas aquellas obras afectadas se cae como cae del muro el ornamento malo que lo remata: y como este se encuentran ellas entonces. Asà pues, no debemos enojarnos sino alegrarnos cuando alguna falsa concepción que lleva tiempo actuando tácitamente es por fin expresada de forma decidida, alta y clara: pues su falsedad se hará pronto perceptible, se la conocerá y al final será también expresada. Ocurre con eso como cuando se abre un absceso.
