Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Procedente de los periodistas, el deterioro del lenguaje encuentra un seguimiento obediente y admirado por parte de los eruditos en las revistas literarias y los libros, cuando deberÃan al menos hacer el intento de contener el tema mediante el ejemplo contrario, es decir, conservando el alemán correcto y auténtico: pero nadie lo hace, no veo que uno solo se oponga a eso; ninguno viene en ayuda del lenguaje maltratado por el vil populacho literario. No, siguen como las ovejas, y siguen a los asnos. Esto se debe a que ninguna nación está tan poco inclinada como los alemanes a juzgar por sà mismos (to judge for themselves) ni, por lo tanto, a condenar aquello a lo que a cada hora dan lugar la vida y la literatura. (Antes bien, piensan que con la presurosa imitación de aquel descerebrado deterioro del lenguaje muestran que están «a la altura de los tiempos», que no se quedan atrás sino que son escritores a la última.) Carecen de bilis igual que las palomas[613]: pero el que carece de bilis carece de entendimiento: este genera ya una cierta acrimonia[614] que en la vida, en el arte y en la literatura evoca a diario de manera necesaria la censura y burla interiores de mil cosas y nos retiene de imitarlas.