Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Aprender varios lenguajes no solo es un medio indirecto de formación intelectual sino también inmediato y de profunda eficacia. De ahí la sentencia de Carlos V: «Tantas lenguas conoce uno, tantas veces es un hombre» (Quot linguas quis callet, tot homines valet). La cuestión se basa en lo siguiente.
No todas las palabras de una lengua encuentran un equivalente exacto en todas las demás. Así pues, el conjunto de los conceptos designados por las palabras de un lenguaje no es exactamente el mismo que expresan los otros, si bien tal cosa ocurre en la mayoría de los casos, a veces incluso con llamativa exactitud, como por ejemplo, en σΰλληψις y conceptio, Schneider [sastre] y tailleur; sin embargo, a menudo se trata de conceptos meramente parecidos y afines, pero diferenciados por alguna modificación. Por lo pronto, los siguientes ejemplos pueden servir para esclarecer lo que quiero decir:
απαίδευτος, rudis, roh [rudo],
ορμή, impetus, Andrang [embate],
μηχανή, Mittel [medio], medium,
seccatore, Qualgeist [importuno], importun,
ingénieux, sinnreich [ingenioso], clever.
Geist [espíritu], esprit, wit.
Witzig [gracioso], facetus, plaisant.
Malice, Bosheit [maldad], wickedness.
