Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II La voluntad de vivir, que constituye el núcleo más Ãntimo de todo lo viviente, se presenta en su máximo desvelamiento en los animales superiores, es decir, en los más listos, siendo en ellos donde con mayor claridad se la puede observar y examinar en su esencia. Pues por debajo de ese nivel no se destaca aún tan claramente, tiene un grado menor de objetivación; pero por encima, es decir, en el hombre, junto con la razón ha surgido la reflexión, y con esta, la capacidad de disimular, que arroja entonces un velo sobre la voluntad. De ahà que en el hombre solamente aparezca con claridad en los arrebatos de los afectos y las pasiones. Precisamente por eso la pasión, cuando habla, encuentra siempre crédito de la clase que sea, y con razón. Por el mismo motivo las pasiones son el tema principal de los poetas, y el alarde, el de los actores. — Nuestra alegrÃa en los perros, los monos, los gatos, etc., se debe a lo primero que mencioné: el completo candor de todas sus manifestaciones es lo que tanto nos regocija.
