Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II No obstante, para mostrarse fructÃfera la imaginación tiene que haber recibido mucha materia del mundo externo: pues esta es la única que llena su despensa. Pero con el alimento de la fantasÃa ocurre lo mismo que con el del cuerpo: cuando a este se le acaba de proporcionar desde fuera una gran cantidad de alimento que ha de digerir, es justo cuando resulta más incapaz de producir nada y tiende a descansar: y, sin embargo, es precisamente a ese alimento al que debe todas sus fuerzas, fuerzas que después pone él de manifiesto a su debido tiempo.
La opinión sigue la ley del péndulo: cuando se ha alejado del centro de gravedad hacia un lado, tiene que alejarse otro tanto hacia el otro. Solo con el tiempo encuentra el adecuado punto de descanso y se mantiene fija.
La distancia espacial hace todas las cosas más pequeñas contrayéndolas, con lo que desaparecen sus defectos e inconvenientes; y por eso también en un espejo de disminución o en la camera obscura todo aparece mucho más hermoso que en la realidad; — del mismo modo actúa el pasado en el tiempo: las escenas y acontecimientos que han quedado muy atrás, junto con las personas que actuaron en ellos, hacen el más delicioso efecto en el recuerdo, que deja de lado todo elemento secundario y desagradable. El presente, al carecer de esa ventaja, resulta siempre deficiente.
