Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Por último, también un enamorado sin esperanzas puede comparar de forma epigramática a su cruel y bella amada con el espejo cóncavo, ya que, al igual que este, brilla, inflama y consume, pero ella misma permanece fría.
Suiza se asemeja a un genio: hermosa y sublime, pero poco apropiada para dar frutos nutritivos. Por el contrario, Pomerania y las marismas de Holstein son extremadamente fructíferas y productivas, pero planas y aburridas, como el útil filisteo.
Me hallaba yo en un campo de trigo maduro ante un hueco que había sido pisoteado sin miramientos por algún pie. Allí, entre los innumerables tallos todos iguales, derechos y cargados de pesadas espigas, vi una multiplicidad de flores azules, rojas y violetas, que en su naturalidad resultaban muy hermosas de ver con su follaje. Pero —pensé yo— son inútiles, estériles y en realidad simple maleza, que aquí se tolera únicamente porque no nos podemos librar de ella. Sin embargo, son lo único que da belleza y atractivo a esta vista. Así que su papel es en todos los respectos el mismo que desempeñan la poesía y las bellas artes en la seria, útil y fructífera vida civil; de ahí que puedan ser consideradas la alegoría de estas.
