Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Enigma de Turandot
Un duende se ha enrolado a nuestro servicio,
Para asistirnos en nuestra mucha necesidad.
Todos habríamos muerto en la miseria
Si no estuviera a diario a nuestra disposición.
Mas hace falta estricta disciplina para gobernarlo
Y que siempre permanezca encadenado su poder;
No podemos perderlo de vista
Ni descuidarlo una sola hora.
Pues su estilo es astucia diabólica y perfidia:
Incuba la desgracia, trama la traición;
Acosa nuestra vida y felicidad,
Prepara despacio una cruel acción.
Si consigue romper las cadenas,
Y se libera de la coerción que largo tiempo lamentó,
Se apresura a vengarse de la esclavitud,
Y su furia es tan grande como su júbilo.
Entonces él es señor y nosotros sus esclavos:
Vano es en adelante cualquier intento,
De recobrar nuestros antiguos derechos:
La coerción ha acabado, el hechizo se ha roto.
Se ha desatado el furor salvaje del esclavo,
Ahora llena todo de muerte y de horror:
En breve tiempo, en pocas horas de horror
Devora a los señores y sus casas.
