Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II El jarrón de flores
«¡Mira qué pocos días, qué pocas horas florecemos!»,
Me gritó un espléndido ramo de flores de colores,
«Pero no nos espanta esa cercanía del tenebroso Horco:
Existimos en todo tiempo; vivimos eternamente, como tú».
