Vidas imaginarias
Vidas imaginarias Geomántico

a historia de Aladino cuenta por error que el mago africano fue envenenado en su palacio y que se arrojó su cuerpo ennegrecido y cuarteado por la fuerza de la droga a los perros y a los gatos; es verdad que su hermano fue decepcionado por esa apariencia y se hizo apuñalar después de haberse cubierto con la vestimenta de la santa Fátima; también es cierto, sin embargo, que el mogrebí Sufrah (pues era éste el nombre del mago) sólo se durmió debido a la omnipotencia del narcótico, y escapó por una de las veinticuatro ventanas del gran salón mientras Aladino besaba tiernamente a la princesa.
