El Monasterio

El Monasterio

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Ya no existen merodeadores de esa índole, hermano Nicolás —contestó el abad—. Los de hoy se llevan el oro de la iglesia en vez de traerlo, y no se preocupan de si los rebaños que roban pertenecen a un propietario inglés o a un monasterio escocés.

—Son hombres perversos; verdaderos bribones —agregó el padre Nicolás—; no se parecen en nada a los de antaño.

—No hablemos más del asunto, hermano Nicolás —dijo el abad—; los tiempos han cambiado mucho. Ahora, hermanos, retírense. Os dispenso de los maitines de esta noche, pues la asamblea que acabamos de celebrar los reemplaza. Sin embargo, padre sacristán, la campana debe sonar como de costumbre para edificación de los fieles. Recibid mi bendición, hermanos. Pasad al refectorio; el mayordomo os dará un cubilete de vino y un pedazo de pan; os habéis inquietado y agitado, y en estos casos es peligroso dormir con el estómago vacío.

—Os damos las gracias, reverendo padre —dijeron en latín los hermanos, que en seguida se retiraron por el orden de sus respectivos grados.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker