El Monasterio
El Monasterio Murray se levantó para recibir a Glendinning, dando algunos pasos para salirle al encuentro. Aquel hombre famoso reunÃa en su persona, tanto en lo fÃsico como en lo moral, muchas de las admirables cualidades de su padre Jacobo V. Sin la ilegitimidad de su nacimiento, habrÃa ocupado el trono de Escocia con tanta gloria como cualquiera de los prÃncipes de la casa de los Estuardo; pero la Historia, al hacer justicia a sus talentos y a los rasgos de su carácter, dignos de un prÃncipe y de un rey, no olvida que la ambición le condujo más lejos de lo que el honor y la lealtad permitÃan.
Valiente entre los valientes, inteligente para resolver los asuntos más complicados, y con habilidad bastante para atraerse a los irresolutos y aterrar con su osadÃa a los que se atrevÃan a resistirle, llegó por mérito propio a ocupar el primer puesto en el reino. Desgraciadamente, cediendo a la tentación, abusó de las ocasiones que le ofrecieron los infortunios y las imprudencias de su hermana MarÃa, y usurpó la autoridad de su soberana y bienhechora.