El Monasterio
El Monasterio En los pantanos había gran cantidad de turba; y, aunque poco cuidados, los bosques ofrecían combustibles en abundancia. Además de estos elementos de vida el jefe de la familia solía salir de caza las noches de luna, con su arco o con su escopeta; si mataba algún gamo del rey, llevábalo en secreto a su casa, y el confesor le absolvía de ese pecadillo si se le daba participación de la caza. Otros más atrevidos hacíanse acompañar por sus criados, o por los moss-troopers (soldados de los pantanos, especie de merodeadores), cuando salían de excursión. A estas excursiones se les daba los nombres de star and overloup en el lenguaje de los pastores; y a ellas se atribuían los ornamentos de oro y los vestidos de seda que llevaban algunas mujeres de las familias más distinguidas, con manifiesta envidia de las demás. Para el abate de Santa María, esos actos de rapiña constituían un crimen mucho más grave que el de robar un gamo al rey, y castigaba severamente al culpable cuando era descubierto, porque, si los vasallos se familiarizaban con el robo, corrían peligro las propiedades del convento.