El Monasterio

El Monasterio

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Stawarth Bolton no iba descaminado al hacer aquella pregunta: Alberto Glendinning, el mayor de los chiquillos, tenía los cabellos negrísimos; grandes ojos, también negros, atrevidos y penetrantes; cejas muy espesas y tez morena, y revelaba una resolución mucho mayor de lo que podía suponérsele a su edad. Eduardo, por lo contrario, tenía cabellos rubios, ojos azules y tez blanca; su rostro revelaba tanta dulzura, que rayaba en timidez.

La madre, después de mirar amorosamente a sus dos hijos, contestó:

—Sí, señor; los dos son hijos míos.

—¿Y del mismo padre?, no os ofenda esta pregunta, señora, pero es la misma que haría a cualquiera dama inglesa. Pues bien, son dos hermosos muchachos, y deberíais darme uno, porque yo no tengo ninguno. Vamos, ¿quién de vosotros quiere venirse conmigo?

La madre, temblando, e ignorando si hablaba en serio o en broma, cogió a sus hijos por la mano y los atrajo hacia sí.

—Yo no iré con vos —se apresuró a responder Alberto, porque sois inglés, y los ingleses han matado a mi padre. Cuando yo pueda llevar su espada, os haré la guerra hasta morir.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker