El Pirata
El Pirata La fortuna, que no es tan loca como se cree generalmente, debía a Magnus Troil una compensación y se la otorgó conduciendo a Burgh-Westra un personaje que era nada menos que el buhonero Bryce Snailsfoot, que se presentó pomposamente cabalgando sobre un jaco del país, seguido de otro que conducía un niño con la cabeza descubierta y los pies desnudos, cargado con una gran bala de mercancías.
Bryce, que se anunció como portador de grandes novedades, fue introducido en la sala del convite, y se le invitó a tomar asiento junto a una mesa, en un lado de la habitación, donde se le sirvió una abundante comida. La atenta hospitalidad del dueño de la casa prohibió qué se le dirigiera ninguna pregunta antes que hubiese satisfecho completamente su apetito. Terminada la comida el buhonero manifestó que había llegado la víspera a Lerwick después de haber estado en Kirkwall, capital de las Orcadas, y que un fuerte huracán que le cogió a la altura de Fitful-Head, le había impedido ir antes a Burgh-Westra.
—¡Un huracán! —exclamó Magnus—, aquí no hemos tenido ni un soplo de viento.
—Entonces —repuso el buhonero—, ha habido alguien que no ha pasado todo su tiempo durmiendo.
—¿Qué ocurre en las Orcadas, Bryce? Contadnos algo, pues eso valdrá más que hablar del huracán.
