El Pirata
El Pirata La comparación que Magnus había hecho de la morada de Norna con el nido de un quebrantahuesos o un águila marina no carecía de fundamento; pero tampoco había más que un shetlandés familiarizado desde su infancia con la vista de las rocas, que se riera allí. La vivienda de Norna era pequeña, y uno de aquellos edificios llamados en las islas de Shetland burgh o casas de los pictas, y duns en Escocia e islas Hébridas. Estos edificios fueron el primer esfuerzo de la arquitectura el término medio entre la madriguera de una zorra en un altozano —compuesto de piedras arrojadas al acaso las unas sobre las otras— y una habitación humana; en otros términos, una construcción informe en que no entra el mortero ni cemento alguno, ni madera de construcción, sin bóveda ni escalera, como puede verse todavía visitando sus ruinas. Tales ruinas son muy numerosas, pues las hay en todos los promontorios e islas pequeñas; en todos los puntos que pueden ofrecer a los habitantes medios de defensa, lo que demuestra que el pueblo antiguo que construyó estos edificios, era una raza considerable, y que en estas islas había entonces una población numerosísima.
