El Pirata
El Pirata Cleveland y su compañero anduvieron largo rato sin pronunciar palabra alguna. Al fin, Bunce puso término a aquella situación, diciendo:
—Mi capitán, concedéis extraordinaria importancia a la herida de aquel joven; os he visto hacer más sin afligiros tanto.
—Pero jamás sin la más pequeña provocación, Juan, y, por otra parte, me habÃa salvado la vida. Es cierto que después le habÃa prestado idéntico servicio; pero ¡qué importa! no era aquel el modo de que debÃamos tratarnos. ConfÃo que la habilidad de aquella vieja le sea útil, pues tiene extraordinarios conocimientos de los simples.
