El Pirata
El Pirata Magnus Troil y sus dos hijas, Minna y Brenda, encontrábanse a bordo de un hermoso brick de su propiedad. El poeta Claudio Halcro les acompañaba en su viaje a las islas Orcadas, a donde se encaminaban por indicación de Norna.
Después de haber sufrido algunos contratiempos a causa de los vientos contrarios que los separaron algo de su rumbo, encontráronse, al fin, frente a la hermosa bahÃa que existe entre Porrona y Shapinsha. Admiraban las dos hermanas la pesada iglesia de San Magnus, que sobresalÃa entre los demás edificios de Kirkwall, cuando Magnús y Claudio Halcro divisaron un objeto que les pareció más interesante. Era un sloop armado, con todas las velas desplegadas, que acababa de salir de la bahÃa, favorecido por el viento que al brick del udaller era contrario.
—¡Por las reliquias de San Magnus! —exclamó el udaller—. Es un hermoso buque; pero ignoro de qué nación procede porque no tiene bandera. Parece de construcción española.
—En efecto —repuso Claudio Halcro—; tiene todo el aspecto español y no necesita más que dejarse llevar por el viento contra el cual tenemos que luchar nosotros; pero asà va el mundo, según dice el glorioso Dryden. Vuela sobre el mar como una avispa.
