Quintín Durward
Quintín Durward El contraste
Contempla este cuadro y este otro,
imágenes falsificadas de dos hermanos.
Hamlet.
La última parte del siglo XV preparó una serie de futuros hechos que terminó con la elevación de Francia a esa situación de poderío tan formidable, que desde entonces y periódicamente ha sido siempre el principal motivo de celos de las otras naciones europeas. Antes de ese período tuvo que luchar por su propia existencia contra los ingleses, que ya poseían sus más hermosas provincias, mientras los máximos esfuerzos de su rey y la bizarría del pueblo apenas bastaban para proteger las restantes de un yugo extranjero. No era éste sólo su único peligro. Los príncipes que poseían los grandes feudos de la corona, y en particular los duques de Borgoña y de Bretaña, habían decidido aflojar tanto sus lazos feudales, que no sentían escrúpulos en levantar estandarte en contra de su señor soberano, el rey de Francia, con el más fútil motivo. En tiempos de paz reinaban como príncipes absolutos en sus propias provincias; y la casa de Borgoña, poseedora del distrito de ese nombre, además de la parte más hermosa y rica de Flandes, era de por sí tan poderosa y tan rica, que no cedía a la corona ni en esplendor ni en poder.
