Cuestiones naturales
Cuestiones naturales IV. ¿De qué manera, pues, se forman los vientos, dirás, puesto que no niegas que se forman? —De más de una. En tanto, es la tierra misma que exhala y lanza con gran fuerza el aire de su interior; en tanto, cuando abundante y continua evaporación ha impulsado de abajo arriba estas exhalaciones, de su modificación y mezcla con el aire nacen los vientos. Porque no puedo decidirme a admitir ni a omitir la idea de que, de la misma manera que en el cuerpo humano la digestión da origen a vientos que no se emiten sino con grave injuria del olfato, y de los que se descarga el vientre unas veces con ruido y otras en silencio; asà también el inmenso cuerpo de la naturaleza engendra vientos cuando digiere. Felices nosotros si las digestiones son buenas; de no ser asÃ, podrÃamos temer grandes males. ¿No serÃa más verdadero decir que de todos los puntos de la tierra se alzan continuamente cantidades de corpúsculos que, aglomerados primero, enrarecidos después por la acción del sol, exigen, como todo lo comprimido cuando se dilata, espacio más extenso, y dan lugar al viento?