Cuestiones naturales
Cuestiones naturales I. Todo el estudio del universo se refiere al cielo, a la región sublime y a la tierra. La primera parte considera la naturaleza de los astros, su magnitud, la forma de los fuegos que rodean al mundo; si el cielo es cuerpo sólido, materia firme y compacta o tejido sutil y tenue; si recibe o imprime movimiento; si tiene los astros debajo o adheridos a su propia sustancia; como ordena el sol la vuelta de las estaciones; si retrocede en su carrera, y otras muchas cuestiones semejantes. La segunda trata de lo que ocurre entre el cielo y la tierra: las nubes, las lluvias, las nieves, «los truenos que espantan a los hombres» y cuantas revoluciones experimenta o produce el aire. Llamamos sublime a esta región, porque se encuentra más elevada que el globo. La tercera se ocupa del campo, de las tierras, de los árboles, de las plantas, y, por hablar como los jurisconsultos de todo lo que se adhiere al suelo. ¿Por qué, dirás, colocas la cuestión de los terremotos en la parte en que hablas de los truenos y relámpagos? —Porque siendo causa de los terremotos el viento, que solamente es aire agitado, aunque este aire circule por debajo de tierra, no es en este punto donde se le debe considera, sino que es necesario verle con el pensamiento allà donde la naturaleza lo ha colocado. Diré también, y esto parecerá más extraño, que a propósito del cielo, se deberá hablar también de la tierra. —¿Por qué? dices.
