De la brevedad de la vida
De la brevedad de la vida [12] Junto con Julia fueron condenados nueve de sus amantes, ocho de ellos al destierro y uno a muerte. No parece casual que éste fuera precisamente Julo Antonio, hijo del triunviro, sino que hubo razones, por así decir, políticas (cf. Dion Casio, loc. cit. en nota anterior), a las que alude Séneca evocando a la pareja, tan peligrosa para Augusto, que formaron Cleopatra y Marco Antonio. <<
[13] Catilina (cf. Sobre la ira, III, nota 238) y Clodio (cf. Sobre la firmeza del sabio, nota 44), adversarios a todas luces de Cicerón; los dos triunviros, Pompeyo y Craso, mantuvieron una ambigua relación con él: el segundo fue sospechoso de complicidad en la conjuración de Catilina, aunque él afirmaba que tales acusaciones las urdía el propio Cicerón (cf. Salustio, Conjuración de Catilina, 17, 7; 48, 4-9). Pompeyo, a pesar de haber recibido el apoyo del orador con su discurso Sobre la ley Manilia para que se le encomendara el mando en la guerra contra Mitrídates, a su regreso triunfal y una vez triunviro consintió que Clodio desterrara a Cicerón (cf. Sobre la firmeza del sabio, nota cit.). <<
[14] Por Cicerón mismo el primero, en su poema perdido Sobre su consulado (cf. Bardon, op. cit., I, pág. 367), del que se conservan algunos versos, cf. los citados en Sobre la ira, y III, nota 274. <<