Tratados morales
Tratados morales Deja, pues, de prohibir a los filósofos las riquezas, que nadie condenó a la sabidurÃa a que fuese pobre. Podrá el filósofo tener grandes riquezas; pero serán no quitadas a otros, ni manchadas con sangre ajena: tendrálas, y serán adquiridas sin injuria de otros y sin ganaricias suyas, y en él será igualmente buena la salida, como lo fue la entrada.
