Azabache
Azabache BRAVÍA
Un día, estando Bravía y yo solos a la sombra, tuvimos una larga plática. Como ella quería saberlo todo acerca de mi crianza, se lo conté.
—Bueno —comentó luego— si me hubieran criado como a ti, acaso tendría tan buen carácter como tú, pero ahora creo que nunca más lo tendré.
—¿Por qué no? —le pregunté.
