Antonio y Cleopatra
Antonio y Cleopatra desde allí podemos ver los barcos
y actuar según el número.
Salen.
Entran CANIDIO con su ejército, cruzando el escenario por un lado, y TAURO, lugarteniente de César, [con el suyo] por el otro. Salen, y entonces se oye el fragor de un combate naval. Trompetas. Entra ENOBARBO.
ENOBARBO
¡Perdido, todo perdido! ¡Mirar más no puedo!
La Antoniada, la nave almirante de Egipto,
y sus sesenta barcos han virado y huyen.
De verlo me arden los ojos.
Entra ESCARO.
ESCARO
¡Dioses, diosas y todo su concilio!
ENOBARBO
¿Por qué esa excitación?
ESCARO
¡Perdida la mayor parte del mundo
de pura torpeza! Los besos se han llevado
reinos y provincias.
ENOBARBO
¿Cómo va la batalla?
ESCARO
Por nuestro lado, cual la mancha de la peste:
muerte segura. A esa yegua rijosa de Egipto
