Antonio y Cleopatra
Antonio y Cleopatra ¿Le conoces?
DOLABELA
César, es su preceptor: señal
de que está desplumado, pues envía
a esta mísera pluma de su ala,
cuando no hace tantas lunas le sobraban reyes
para hacer de mensajeros.
Entra el EMISARIO de Antonio.
CÉSAR
Acércate y habla.
EMISARIO
Vengo como humilde servidor de Antonio.
He contado tan poco en sus empresas
como el rocío matinal que cubre el mirto
al lado de su océano.
CÉSAR
Muy bien. Di tu mensaje.
EMISARIO
Señor de su destino te saluda
y te pide que le dejes en Egipto;
si no, rebaja el ruego y se conforma
con vivir entre la tierra y el cielo
cual ciudadano de Atenas. Esto en cuanto a él.
Respecto a Cleopatra, admite tu grandeza,
se pliega a tu poder y solicita
la corona de los Tolomeos para sus hijos,
que ahora pende de tu gracia.