Antonio y Cleopatra
Antonio y Cleopatra de mi vientre y todos mis grandes egipcios,
al deshacerse esta granizada,
queden insepultos para que los entierren
las moscas y mosquitos del Nilo!
ANTONIO
Me convences. César ha acampado
en Alejandría, donde pienso enfrentarme
a su destino. Nuestras fuerzas de tierra
se mantienen noblemente, nuestra armada
dispersa se ha agrupado y flota amenazante.
¿Dónde estabas, amor? ¿Me oyes, mujer?
Si vuelvo de la lucha una vez más
a besarte los labios, vendré lleno de sangre.
Mi espada y yo pasaremos a las crónicas.
Aun hay esperanza.
CLEOPATRA
¡Bien por mi señor!
ANTONIO
Lucharé con triple nervio, ánimo y tesón,
como una furia. En mis días deleitosos
y felices liberaba a los hombres
por nada, pero ahora voy a plantarme
y a quien me pare he de mandarlo a las tinieblas.
¡Venga otra noche rumbosa! Llamad
a mis tristes capitanes. Llenemos las copas.
Burlemos la señal de medianoche.
CLEOPATRA