Antonio y Cleopatra
Antonio y Cleopatra pugna por hacerse bella y admirada.
¡Nada de mensajeros! Los dos solos
pasearemos esta noche por las calles
observando a las gentes. ¡Vamos, reina mÃa!
Anoche lo deseabas. [Al MENSAJERO] ¡No me hables!
Salen [ANTONIO y CLEOPATRA] con su séquito.
DEMETRIO
¿Tan poco caso le hace Antonio a César?
FILÓN
A veces, cuando no es Antonio
deja muy atrás la distinción
que siempre debe acompañarle.
DEMETRIO
Me apena que confirme los rumores
que corren sobre él en Roma, aunque espero
que obrará mejor mañana. Queda en paz.
Salen.
Entran ENOBARBO [con otros oficiales romanos], un ADIVINO, CARMIA, EIRA, MARDIÓN el eunuco y ALEXAS.
CARMIA
Gran Alexas, buen Alexas, archi-todo Alexas, casi perfectÃsimo Alexas, ¿dónde está el adivino que tanto has alabado ante la reina? ¡Si yo supiera quién será el marido que, según tú, llevará los laureles en los cuernos!
ALEXAS
