Antonio y Cleopatra
Antonio y Cleopatra Entonces quizá no tengan nombre mis hijos. Dime, ¿cuánta familia he de tener?
ADIVINO
Si todos tus deseos tuvieran vientre
y todos fueran fecundos, un millón.
CARMIA
¡Quita, necio! Te perdono lo de mago.
ALEXAS
Te crees que sólo tus sábanas conocen tus deseos.
CARMIA
Vamos, ahora dísela a Eira.
ALEXAS
Todos queremos saber nuestra suerte.
ENOBARBO
Esta noche la mía y la de casi todos será acostarnos borrachos.
EIRA
Si no otra cosa, esta mano anuncia castidad.
CARMIA
Claro, y el Nilo desbordado anuncia hambruna[6].
EIRA
Calla, loca, que no sabes adivinar.
CARMIA
Pues si una mano húmeda no indica fecundidad, yo no sé arrimar la oreja.— Anda, dile una fortuna bien corriente.