Antonio y Cleopatra
Antonio y Cleopatra que a una prueba honorable se somete.
CLEOPATRA
Eso me enseña Fulvia.
Te lo ruego, vuélvete y llora por ella;
después dime adiós y di que lloras
por Cleopatra. Vamos, representa una escena
de impecable fingimiento y haz que pase
por auténtico honor.
ANTONIO
Me enciendes la sangre. ¡Basta!
CLEOPATRA
Lo puedes hacer mejor, pero así está bien.
ANTONIO
Por mi espada…
CLEOPATRA
… y mi escudito… Va ganando,
pero no da lo mejor. Mira, Carmia,
mira cómo este hercúleo romano
hace su colérico papel[11].
ANTONIO
Te dejo, señora.
CLEOPATRA
Gentil señor, aguarda.
Tú y yo debemos separarnos, mas no es eso;
tú y yo nos hemos amado, mas no es eso;
bien lo sabes. Lo que quiero…
¡Ah, mi olvido es un Antonio