Antonio y Cleopatra
Antonio y Cleopatra (hiere tu honor que ahora yo lo diga)
cual soldado lo sufriste, y tanto
que tu cara ni siquiera adelgazó.
LÉPIDO
Da pena.
CÉSAR
Que su vergüenza le empuje
muy pronto a Roma. Es hora de que ambos
vayamos a la batalla; para ello
reunamos al consejo sin demora.
Con nuestra inacción Pompeyo crece.
LÉPIDO
Mañana, César, podré informarte
de lo que dispongo en este momento
para combatir por mar y tierra.
CÉSAR
Hasta entonces, yo también lo haré. Adiós.
LÉPIDO
Adiós, señor. Mientras, si te llega
alguna noticia, te suplico
que me la hagas saber.
CÉSAR
Descuida. Será mi obligación.
Salen.
Entran CLEOPATRA, CARMIA, EIRA y MARDIÓN.
CLEOPATRA
