Como gustéis
Como gustéis Pues, ¿qué derecho tenía a censurarme?
Me dijo que mis ojos eran negros,
mi pelo negro, y recuerdo cómo se burlaba.
Me asombra no haberle contestado.
No importa. Callar no es renunciar.
Le escribiré una carta muy burlona
y tú la llevarás, ¿verdad, Silvio?
SILVIO
Con mil amores, Febe.
FEBE
La escribo ahora mismo. Llevo
el texto en la cabeza y en el corazón.
Seré dura con él y muy tajante.
Ven conmigo, Silvio.
Salen.