Como gustéis
Como gustéis ¡Conque viajero! Con razón estáis triste. Sospecho que habéis vendido vuestras tierras para ver las ajenas. Siendo así, haber visto mucho y no tener nada es como tener ojos ricos y manos pobres.
JAIME
Pero he adquirido experiencia.
ROSALINA
Y la experiencia os pone triste. Prefiero un bufón que da alegría antes que experiencia que entristece. ¡Y viajar para eso!
Entra ORLANDO.
ORLANDO
Salud y contento, gentil Rosalina.
JAIME
Si habláis en verso rítmico, quedad con Dios.
ROSALINA
Adiós, señor viajero. Hablad con acento y llevad ropa extranjera; denigrad las ventajas de vuestro país; maldecid vuestro origen y reñidle a Dios por el semblante que os ha dado, que, si no, jamás creeré que habéis ido en góndola.
[Sale JAIME.]
¿Qué hay, Orlando? ¿Dónde habéis estado todo este tiempo? ¿Vos enamorado? Si me hacéis otra igual, no volváis a mirarme a la cara.
ORLANDO