Como gustéis
Como gustéis Entran ROSALINA y CELIA.
ROSALINA
¿Qué dices ahora? ¿No son más de las dos? ¡Y mira a Orlando!
CELIA
Sin duda que con su amor puro y su mente confusa ha cogido el arco y las flechas y se ha ido a dormir.
Entra SILVIO.
Mira quién viene.
SILVIO
Os traigo una carta, gentil muchacho.
Mi noble Febe me dijo que os la diese.
No sé lo que os dice, mas, a juzgar
por su ceño y los gestos de enojo
que hacía al escribirla, seguro
que el tono es de ira. Perdonadme.
Solo soy un inocente mensajero.
ROSALINA
Hasta la paciencia se alarmaría
con esta carta y se pondría bravucona.
Soporta esto y sopórtalo todo.
Dice que guapo no soy, que no tengo modales.
Me llama orgulloso y no me amaría
aunque el hombre escaseara más que el Fénix[48].
¡Válgame! Su amor no es la liebre que persigo.
¿Por qué me escribe esto? Vaya, vaya, pastor.
Fuisteis vos quien escribió la carta.
