Como gustéis
Como gustéis «Buenos días, bufón», le digo. Y él: «No, señor;
bufón no me llaméis hasta que el cielo
mejore mi suerte». Entonces saca del bolsillo
un reloj de sol, lo mira con ojo apagado
y, muy sesudo, dice: «Son las diez.
Así podemos ver», dice, «cómo anda el tiempo.
Hace una hora que eran las nueve
y pasada una hora serán las once;
y así de hora en hora maduramos,
y así de hora en hora nos pudrimos,
y eso encierra una lección». Cuando oí
al bufón coloreado filosofar sobre el tiempo,
mis pulmones dieron brincos de alegría
de ver lo reflexivos que eran los bufones;
y estuve riendo sin parar una hora
de las de su reloj. ¡Noble bufón!
¡Gran bufón! El color es lo que viste.
DUQUE
¿Y quién es el bufón?
JAIME
Un gran bufón. Ha sido cortesano
y dice que la dama que es joven y hermosa
tiene un don para saberlo. Y en su cerebro,
más seco que la galleta sobrante
de una travesía, almacena un sinfín
de observaciones, que suelta de forma