Enrique IV Partes I y II
Enrique IV Partes I y II él no puede daros más certezas
que las que yo le haya procurado.
NORTHUMBERLAND
Bien, Travers, ¿qué noticias traes?
TRAVERS
Señor, lord Bardolph[5] me hizo volver
con buenas nuevas y, al montar mejor caballo,
me adelantó. Tras él llegó a toda espuela
un gentilhombre que, extenuado de la prisa,
paró a mi lado y dio respiro a su corcel.
Preguntó cómo se iba a Chester, y yo
le pedí noticias de Shrewsbury.
Me dijo que la rebelión no tuvo suerte
y que la espuela del joven Percy ya no arde[6].
Entonces dio rienda suelta a su caballo
e, inclinándose, hincó los férreos talones
en los costados jadeantes de la pobre bestia,
la rodaja entera y, sin esperar palabra,
arrancó de tal modo que, corriendo,
parecía devorar todo el camino.
NORTHUMBERLAND
¿Eh? ¡Repítelo! ¿Ha dicho
que la espuela del joven Percy ya no arde?
¿De su fuego, hielo? ¿Que la revuelta
no ha tenido suerte?
LORD BARDOLPH
Señor, oídme bien: