Enrique IV Partes I y II
Enrique IV Partes I y II ¿Cómo podríamos ver a Falstaff en su verdadera piel sin que él nos vea?
POINS
Poniéndonos jubones y delantales de cuero y sirviéndole como mozos de taberna.
PRÍNCIPE
De Dios a toro. ¡Grave descenso! Fue el caso de Júpiter[24]. De príncipe a aprendiz. ¡Qué baja transformación! Será la mía, pues en todo la intención debe justificar la necedad. Ven conmigo, Ned.
Salen.