Enrique IV Partes I y II
Enrique IV Partes I y II Entran Enrique, PRÍNCIPE de Gales, y sir Juan FALSTAFF.
FALSTAFF
Bueno, Hal, ¿qué hora es ya, muchacho?
PRÍNCIPE
Estás tan atontado de beber vino, desabrocharte después de comer y dormir la siesta en los bancos, que no sabes preguntar lo que de verdad quieres saber. ¿Qué diablos te preocupa a ti la hora? Salvo que las horas fuesen copas de jerez, los minutos capones, los relojes lenguas de alcahuetas, los relojes de sol anuncios de burdeles y hasta el sol bendito una moza deslumbrante vestida de rojo tafetán, no veo por qué te molestas en preguntar la hora que es.
FALSTAFF
Hal, has dado en el quid, pues los que robamos bolsas nos guiamos por la luna y las siete estrellas[4], no por Febo, ese «hermoso caballero andante». Anda, pillete, cuando seas rey, que, Dios salve a Tu Gracia, mejor dicho, a Tu Majestad (pues la gracia no irá contigo)…
PRÍNCIPE
¿Cómo que no?
FALSTAFF
Que no, ni para bendecir un huevo con manteca.
PRÍNCIPE
¿Cómo es eso? Vamos, habla ya rotundamente[5].
