Enrique IV
Enrique IV Entre las obras tempranas de Shakespeare figura la primera tetralogía de dramas históricos ingleses, compuesta por las tres partes de Enrique VI y el popular Ricardo III. Cuando escribió la segunda (integrada por Ricardo II, las dos partes de ENRIQUE IV y Enrique V), Shakespeare retrocedió al comienzo histórico de todo el ciclo, que se inicia con la usurpación del trono de Ricardo II y el advenimiento de la dinastía de los Lancaster en 1399[3]. Es muy probable que Shakespeare planease de antemano el segundo ciclo. Desde luego, dramatizó por orden cronológico los tres reinados que éste abarca. No obstante, cada una de estas obras, sin exceptuar las dos partes de ENRIQUE IV, constituye una unidad dramática.
Al mismo tiempo, hay una indudable continuidad e interrelación de temas entre todas ellas. Así, en ENRIQUE IV son frecuentes las alusiones al reinado de Ricardo II y a la usurpación de la corona y sus efectos y, aunque más bien en un segundo plano, siguen estando presentes otros temas del drama anterior como el derecho divino o la condición de rey. En Enrique V los ecos del pasado empiezan ya al principio del primer acto. Se puede decir, por tanto, que las dos partes de ENRIQUE IV son las dos primeras de la trilogía que se cierra con Enrique V o la segunda y tercera de la segunda tetralogía.