Enrique IV
Enrique IV Ya van dos más.
FALSTAFF
Con las puntas rotas…
POINS
Se les caen los calzones.
FALSTAFF
… empiezan a ceder terreno, pero yo voy tras ellos, les doy buen servicio y, en un santiamén, liquido a siete de los once.
PRÍNCIPE
¡Qué maravilla! De dos ya han salido once.
FALSTAFF
Entonces quiere el diablo que tres ruines contrahechos vestidos de lana verde vengan a atacarme por detrás, pues estaba tan oscuro, Hal, que ni te veías la mano.
PRÍNCIPE
Esas mentiras son como el padre que las engendra, más gordas que una montaña, claras, palpables. ¡Ah, tú, tripón retrasado! ¡Tú, coco de serrín! ¡Tú, puto balón de sebo mugriento y pringoso…!
FALSTAFF
¡Cómo! ¿Estás loco, estás loco? ¿La verdad no es la verdad?
PRÍNCIPE
Pues, ¿cómo podías distinguir a los de lana verde si estaba tan oscuro que ni te veías la mano? Vamos, explica. ¿Qué dices a eso?