Enrique IV
Enrique IV LADY MORTIMER vuelve a hablar en galés.
MORTIMER
¡Ah, soy todo ignorancia!
GLENDOWER
Te pide que te eches en la estera
y reclines la cabeza en su regazo
para cantarte la canción que más te gusta
y coronar al dios del sueño en tus párpados
hechizándote con la grata somnolencia
que distingue la vigilia del sueño,
cual distingue entre el día y la noche
la hora que va antes de que el carro celestial
inicie el curso dorado hacia el oriente.
MORTIMER
De corazón voy a sentarme a oír su canto.
Para entonces el acuerdo estará listo.
GLENDOWER
Sentaos. Los músicos que ahora tocarán
flotan en el aire a mil leguas de aquí.
Llegarán al instante. Sentaos y escuchad.
HOTSPUR
Ven, Catia: tú eres experta en echarte.
Ven, pronto, que recline la cabeza en tu falda.
LADY PERCY
¡Quita, ganso loco!
Suena la música.
HOTSPUR