Enrique IV
Enrique IV ¡Que la sÃfilis te lleve, vil carnaza! ¿Es ése el consuelo que me das?
FALSTAFF
Tú engordas la carnaza, Dora.
DORA
¿Que yo la engordo? La engordan las enfermedades y la gula, yo no.
FALSTAFF
Si el cocinero favorece la gula, tú favoreces las enfermedades, Dora. Y nosotros las pillamos, Dora, las pillamos. AdmÃtelo, santita, admÃtelo.
DORA
SÃ, mi rey: nuestras joyas y colgantes.
FALSTAFF
«Vuestros broches, alhajas y perlas[26].» Pues, ya sabes, luchar con bravura es volver renqueando, salir de la brecha con la pica bravamente doblada, afrontar bravamente al médico, arriesgarse bravamente sobre cañones cargados…
DORA
[[¡Cuélgate, congrio inmundo, cuélgate!]]
POSADERA
Vaya, la costumbre de siempre: nada más juntaros, ya tenéis disputa. La verdad, os ponéis más tiesos que dos tostadas secas; no sabéis soportaros las flacuras. ¡Ah, qué vida! Hay que soportar, y más tú, que eres, como dicen, el vaso frágil, el vaso vacÃo.