Hamlet, Principe de Dinamarca

Hamlet, Principe de Dinamarca

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

ESCENA I

Cementerio contiguo a una Iglesia.

(Entran dos rústicos[32], el enterrador y su compañero.)

ENTERRADOR.—¿Se va a dar cristiana sepultura a la que conscientemente buscó su salvación?

COMPAÑERO.—Te digo que sí, conque cava ya la fosa. El juez ha visto el caso y dice que cristiana.

ENTERRADOR.—¿Cómo es posible si no se ahogó en defensa propia?

COMPAÑERO.—Pues eso ha decidido.

ENTERRADOR.—Entonces habrá sido se offendendo[33]; no pudo ser otra cosa. La cuestión es esta: si yo me ahogo a sabiendas, esto arguye un acto; un acto tiene tres ramas: hacer, obrar, realizar. Ergo ella se ahogó a sabiendas.

COMPAÑERO.—Escucha, señor cavador…

ENTERRADOR.—Perdona. Aquí está el agua: bien. Aquí, el hombre: bien. Si el hombre va al agua y se ahoga, quieras que no, es él quien se va. ¿Te fijas? Pero si el agua viene a él y le ahoga, él no se ahoga a sí mismo. Ergo quien no es culpable de su muerte no pudo acortar su vida[34].

COMPAÑERO.—¿Esa es la ley?

ENTERRADOR.—¡Pues claro! La ley que lo investiga.

COMPAÑERO.—¿Quieres saber la verdad? Sí no es una señora, no le dan cristiana sepultura.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker