Hamlet, Principe de Dinamarca
Hamlet, Principe de Dinamarca Explanada delante del Palacio. Noche oscura.
(Entran Hamlet, Horacio y Marcelo.)
HAMLET.—El viento corta implacable. Hace mucho frÃo.
HORACIO.—Este viento hiela y te traspasa.
HAMLET.—¿Qué hora es?
HORACIO.—Creo que casi las doce.
MARCELO.—No, ya las han dado.
HORACIO.—¿Ah, sÃ? No he oÃdo nada. Entonces se acerca la hora en que el espectro acostumbra a vagar.
(Toque de trompetas y dos salvas.)
¿Qué significa esto, señor?
HAMLET.—El rey trasnocha y alza el codo, está de borrachera, baila como un remolino y, cada vez que se atiza su vino del Rin, rebuznan las trompetas y timbales celebrando su brindis.
HORACIO.—¿Es la costumbre?
HAMLET.—Vaya que sÃ. Pero, a mi juicio y aunque vine al mundo aquà y estoy hecho a ella, es una costumbre que más honra perder que conservar.
(Entra el Espectro.)
HORACIO.—¡Mirad, señor, ahà viene!
