Hamlet
Hamlet HAMLET.— ¿Qué es esto?… ¿Un ratón? Murió… Un ducado a que ya está muerto.
POLONIO.— ¡Ay de mÃ!
GERTRUDIS.— ¿Qué has hecho?
HAMLET.— Nada… ¿Qué sé yo?… ¿Si serÃa el rey?
GERTRUDIS.— ¡Qué acción tan precipitada y sangrienta!
HAMLET.— Es verdad, madre mÃa, acción sangrienta y casi tan horrible como la de matar a un rey y casarse después con su hermano.
GERTRUDIS.— ¿Matar a un rey?
HAMLET.— SÃ, señora, eso he dicho. [Alza el tapiz, y aparece Polonio muerto en el suelo] Y tú, miserable, temerario, entremetido, loco… Adiós. Yo te tomé por otra persona de más consideración. Mira el premio que has adquirido; ve ahà el riesgo que tiene la demasiada curiosidad. [Volviendo a hablar con Gertrudis, a quien hace sentar de nuevo] No, no os torzáis las manos… sentaos aquÃ, y dejad que yo os tuerza el corazón. Asà he de hacerlo, si no le tenéis formado de impenetrable pasta, si las costumbres malditas no le han convertido en un muro de bronce, opuesto a toda sensibilidad.
GERTRUDIS.— ¿Qué hice yo, Hamlet, para que con tal aspereza me insultes?