Hamlet
Hamlet Despierta el mancebo,
se viste de gala
y abriendo las puertas
entró la muchacha:
que viniendo virgen,
volvió desflorada».
CLAUDIO.— ¡Graciosa Ofelia!
OFELIA.— SÃ, voy a acabar; sin jurarlo, os prometo que la voy a concluir.
«¡Ay! ¡MÃsera! ¡Cielos!
¡Torpeza villana!
¿Qué galán desprecia
ventura tan alta?
Pues todos son falsos,
le dice indignada.
Antes que en tus brazos
me mirase incauta,
de hacerme tu esposa
me diste palabra».
Y él responde entonces:
«Por el sol te juro
que no lo olvidara,
si tú no te hubieras
venido a mi cama».
CLAUDIO.— ¿Cuánto ha que está as�