Hamlet

Hamlet

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

HAMLET.— Por eso como a un extraño debéis hospedarle y tenerle oculto. Ello es, Horacio, que en el cielo y en la tierra hay más de lo que puede soñar tu filosofía. Pero venid acá y, como antes dije, prometedme (así el cielo os haga felices) que, por más singular y extraordinaria que sea de hoy más mi conducta (puesto que acaso juzgaré a propósito afectar un proceder del todo extravagante), nunca vosotros al verme así daréis nada a entender, cruzando los brazos de esta manera o haciendo con la cabeza este movimiento, o con frases equívocas como: sí, sí, nosotros sabemos; nosotros pudiéramos, si quisiéramos… si gustáramos de hablar, hay tanto que decir en eso, pudiera ser que… o en fin, cualquiera otra expresión ambigua, semejante a estas, por donde se infiera que vosotros sabéis algo de mí. Juradlo, así en vuestras necesidades os asista el favor de Dios. Juradlo.

LA SOMBRA.— Jurad.

HAMLET.— Descansa, descansa agitado espíritu. Señores, yo me recomiendo a vosotros con la mayor instancia, y creed que por más infeliz que Hamlet se halle, Dios querrá que no le falten medios para manifestaros la estimación y amistad que os profesa. Vámonos. Poned el dedo en la boca, yo os lo ruego… La naturaleza está en desorden… ¡Iniquidad execrable! ¡Oh! ¡Nunca yo hubiera nacido para castigarla! Venid, vámonos juntos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker