Julio César

Julio César

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

SCENA QUARTA

Otra parte de la misma calle, ante la casa de Bruto.

(Entran Porcia y Lucio.)

PORCIA.—¡Por favor, muchacho, corre al Senado! ¡No te detengas a responderme! ¡Marcha de prisa! ¿Qué esperas?

LUCIO.—Saber mi encargo, señora.

PORCIA.—¡Quisiera que fueras y volvieses antes de poder decirte lo que has de hacer allí! ¡Oh firmeza, ven en mi auxilio! ¡Levanta una montaña colosal entre mi corazón y mi lengua! ¡Tengo el espíritu de un hombre, pero mi fortaleza es de mujer! ¡Qué difícil para la mujer guardar secretos! ¿Aún estás aquí?

LUCIO.—¿Qué debo hacer, señora? ¿Correr al Capitolio, y nada más? ¿Y luego volver sin otro objeto?

PORCIA.—Sí; y avísame si tu amo se encuentra bien, muchacho, porque salió algo indispuesto. Y toma buena nota de lo que haga César y qué solicitantes se le acercan. ¡Escucha, muchacho! ¿Qué ruido es ése?

LUCIO.—No oigo nada, señora.

PORCIA.—¡Pon atención, te lo ruego! ¡He oído un sordo rumor, como un tumulto que el viento trae del Capitolio!

LUCIO.—En verdad, señora, no oigo nada.

(Entra un Adivino.)

PORCIA.—Acércate aquí, mozo. ¿Dónde has estado?


Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker