Las alegres comadres de Windsor

Las alegres comadres de Windsor

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

ESCENA IV

Cuarto en casa de Ford

Entran PAGE, FORD, la señora PAGE, la señora FORD y SIR HUGH EVANS

EVANS.—Es uno de los más discretos procederes de mujer que jamás he visto.

PAGE.—¿Y envió estas cartas a cada una de vosotras dos a un mismo tiempo?

Sra. PAGE.—Con quince minutos de diferencia.

FORD.—Perdóname, esposa mía. En adelante harás lo que quieras; y más bien sospecharé al sol de frio, que a ti de frivolidad. Tu honor es ahora, para este antiguo hereje, una verdadera y firme fe.

PAGE.—Está bien: está bien: basta. No seáis ahora tan extremado en la sumisión como lo fuisteis en la ofensa. Sigamos adelante con nuestro plan, y que nuestras esposas, una vez más para darnos una diversión pública, den cita a ese viejo obeso, a fin de que nosotros le sorprendamos y le presentemos a la pública vergüenza.

FORD.—Eso es: y no hay mejor modo que el que ellas han sugerido.

PAGE.—¡Cómo! ¿Haciéndole decir que se encontrarán con él a media noche en el parque? No vendría jamás.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker