Otelo
Otelo les hablan con dulzura y corrigen con bondad.
Debió hacerlo así, pues soy como niña
que ignora el reproche.
YAGO
¿Qué ocurre, señora?
EMILIA
¡Ah, Yago! El señor la ha tratado de puta,
la ha cubierto de insultos y de ofensas
que la honra no puede soportar.
DESDÉMONA
¿Acaso lo soy, Yago?
YAGO
Sois, ¿qué, mi bella señora?
DESDÉMONA
Lo que dice que mi esposo me llamó.
EMILIA
La llamó puta. Ni un mendigo borracho
le habría dicho eso a su golfa.
YAGO
¿Por qué lo hizo?
DESDÉMONA
No lo sé. Juro que no lo soy.
YAGO
No lloréis, no lloréis. ¡Válgame!
EMILIA
¿Renunció a tan nobles pretendientes,
a su padre, su tierra y su familia,